En los últimos años se le ha dado mucha publicidad a casos policiales donde las víctimas son mujeres, generalmente jóvenes, asesinadas por quien era su pareja, o su ex pareja, o por quien intentaba violarla, o ya la había violado, o por su padrastro, o por su marido...
A este tipo de crímenes se le ha dado en llamar, recientemente, "femicidio", esto es, cuando la víctima del homicidio es "una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género", según define el Código Penal.
No es mi intención, ahora, cuestionar qué sea el "género", a qué género de violencia nos referimos al hablar de "violencia de género", ni la conveniencia de castigar el homicidio de una mujer por un hombre en tales circunstancias con la mayor pena prevista en nuestro ordenamiento jurídico, ni si no hay otros casos que merezcan el mismo tratamiento, ni si los defensores de la figura del femicidio son entusiastas defensores de la vida humana en toda oportunidad.
Lo único que me interesa aquí es plantear algunas preguntas:
¿Hay más femicidios hoy que hace 40 años?
¿Tendrá algo que ver la trivialización del sexo en diarios, revistas, radio, televisión, etc., que lleve a despertar obsesiones y misoginias que, de otra manera, estarían reprimidas?
¿Habrá alguna relación con el modo de encarar la educación sexual como si el único peligro de las relaciones sexuales tempranas fuera el embarazo, con el hecho de que cada vez hay más femicidas menores de edad?
¿La proliferación de modelos violentos y prepotentes aun desde el poder no tendrá alguna influencia en la generalización de la violencia privada?
¿No llama la atención la coincidencia de esta plaga de femicidio y violencia doméstica con la degradación o difuminación del concepto de familia que tiene nuestra sociedad?
¿Cuánta responsabilidad existe en una sociedad que mira para otro lado y busca excusas para los propios vicios frente a sus consecuencias últimas?
¿No nos estamos convirtiendo en una sociedad de femicidas?
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